
En lugar de pensar en la calidad o el compromiso de querer dar lo mejor de uno mismo, las empresas creen más en estar fijándose en la competencia, sin distinguir, que la gente confía más en una empresa o marca que te dice que su producto es bueno para esto y no para aquello.
Para muchos no es novedad que el cliente, cada día es más desconfiado, o como muy bien lo define Kotler, el cliente es tu esposa; así que para convencerla tienes que decir y hacer, ser consecuente, en lugar de pensar que la puedes mentir con tu floro bonito porque si es así como piensas entonces tu serías el engañado.
Es más o menos en estos términos que la publicidad es utilizada como una herramienta para vender y en lugar de darle un bueno uso, la ubicaron como una de las principales alentadoras del consumismo (principal causa de la degradación de nuestro medio ambiente).
Entonces si comprendiéramos la vital importancia de utilizar la publicidad como una herramienta responsable el cliente te lo va a agradecer, y a qué empresa no le gustaría sentirse reconocido por sus clientes y que estos a su vez la vayan a recomendar. Entonces si razonamos en esto, pienso que aplicar y creer en el marketing social basado en una publicidad responsable es la mejor estrategia de venta que una empresa pueda tomar.