sábado 13 de marzo de 2010

Maneras de mejorar la experiencia del cliente


(o de cómo ganarse la confianza del cliente)
A continuación este es un artículo que rescato de Kabytes.com para todos y todas que viven en el fascinante mundo del diseño y aunque en su esencia esta dirigido para diseñadores web he creído conveniente editarlo ya que puede ser de mucha utilidad utilizar estos consejos.

No sólo de hacer bonitos diseños vive el freelancer. Como siempre digo, la relación con el cliente es un pilar fundamental en este modo de trabajar. Mientras más cómodo se sienta trabajando con uno más seguido lo hará y más nos recomendará, con el tiempo sabrán que no hay nada mejor que eso. El problema es que esta relación es una lucha de intereses (los dos quieren más entregando menos) y no siempre es armónica. De todos modos puede generarse un clima sano teniendo en cuenta algunos puntos.

Escucha. Primero debes escuchar a tu cliente, abre bien los oídos o nunca entenderás qué es lo que quiere. Hay posibilidades que esté equivocado, luego de eso podrás recomendarle qué hacer.

Aprende sobre la industria de tu cliente. Si no tienes idea sobre lo que busca tu cliente con tu trabajo es muy probable que no puedas lograrlo completamente. Conocer un poco sobre el mundo en que se maneja ayudará bastante.

Propone. Cuando algo no funciona no le presentes esto como un problema sino como la necesidad de tomar otra alternativa. Y obviamente ofrecerla esa alternativa. Tu cliente amará las soluciones más que los inconvenientes.

No hagas tu trabajo invisible. Algo que tu cliente valorará es ir viendo la evolución del trabajo a medida que se va haciendo. Seguramente tendrá correcciones que hacer.

Dale herramientas. Dale todo lo necesario para que pueda manejar el sitio (o el trabajo diseñado) sin la necesidad de tu presencia o ayuda. Como por ejemplo características de tu arte, la calidad de papel o cómo se vería en una impresión final si fuera posible.

Ayúdalos a entender lo que haces. Explícale lo que haces, a lo que te dedicas y en lo que te especializas de manera que pueda entenderlo claramente. Además sería bueno guiarlo por el proceso de trabajo para que sepa en qué etapa se está.

Presta atención a los detalles. El profesionalismo está también en los detalles y tenerlos presente te destacará del resto. Tu cliente apreciará eso.

No esperes a que el cliente pregunte. Con el tiempo sabrás qué es lo que va a preguntar y cuándo va a hacerlo. Si puedes darle las respuestas antes de que las necesite comprenderá que sabes de qué se trata todo esto.

Entrega más de lo que prometiste. Entiendo que no es fácil con la dinámica con la que se trabaja. Pero cuando puedas permitírtelo no dudes en hacerlo. Será altamente valorado.

No los abandones. Responde sus llamados y sus correos electrónicos. No hacerlo es una manera rápida de hacerte odiar.

No todos son iguales. Deberías conocer como trabajar con cada tipo de cliente, dependiendo de su edad, su clase social, su trabajo y otros factores, necesitan diferente atención. Hay cientos de libros sobre ello. No sería mala idea invertir en esto.

Sonríe. De más está decirlo.